Los Protagonistas
Ahí estamos todos, incluido la duende Ane que preparó el dispositivo de la foto. Fue una Reunión familar, un Encuentro "por barrios". Éste, como el de Burgos, también habia sido prometido hacía muuucho tiempo. Y otra carrera, Herri Krossa, como pretexto aunque esta vez no hubo categorías, y por tanto no hubo trofeos. Pero se vivió igual: intensamente.
Pero, vayamos por orden que lo primero es hablar del retraso de llegada en una hora. Al parecer, casi siempre que viaja Sofía en tren, hay algún incidente. ¿Tendremos derecho a un % de devolución de billete, según el motivo del retraso?
El plato estrella (de Beatriz)
Recogiendo el dorsal
Lo que Luis y yo dijimos a la voluntaria, al recoger el dorsal, se aprecia facilmente en la foto
-Ojo a este dorsal, el 215, míralo bien que sera el que gane la carrera (dijo Luis)
-Pon tu perfil para la foto, que pasarás a la historia (le dije yo).
La verdad es que aunque se hubiese puesto de frente, también habría quedado bien porque era guapa a rabiar.
Con Ane en la Meta, antes de salir
¿Solo para demostrar a los "tenistas" de la famlia que sigo corriendo por debajo de 4 minutos/Km?
En realidad también se disfruta (siempre que no me exceda, y me sienta "triste" como me sucedió en la Carrera de León; jaja)
El orgullo de Beatriz, con sus hijos y su tio
Pero yo también estoy orgulloso del apelativo que Beatriz se ha inventado para mi: "El ciclón de Oviedo"
La habilidad, el talento del fotógrafo.
Aquí, creo yo, se inmortaliza una de esas imágenes que valen más que mil palabras. A Luís no solo se le da bien la pesca libre con anzuelo casero (ja,ja; y eso que aún no oí la historia del enorme pez pescado en...). Ha captado el agotamiento y la satisfacción del final de carrera, cuando el atleta ha sobrepasado la lines de meta y se echa cómodo hacia atrás para ir parando los motores... Y, además consigue encuadrar a sus hijos en el ángulo superior derecho... ¡Enhorabuena!
Pelota a mano de primer nivel
Vicen y Ane se disputan, pacíficmente, la servicialidad
Fin de actos y cierre
Y se completó el lunes con otro por la zona vieja de la ciudad, con Vicen de guía y provistos de un casco azul por si las moscas, viendo la catedral en obras, donde crece la leyenda de que, si no se restaurasen las columnas de piedra arenosa, podría venirse a abajo...
Y eso fue todo (o casi todo, pues estamos aprendiendo a no reflejar los aspectos negativos... ¡que no hubo!).
Un abrazo a quién nos lea.
Jaime, en nombre de todos los "vitorianos".