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martes, 22 de marzo de 2011

La media maratón.

El pasado domingo se ha desarrollado la tercera edición de la media maratón de León, en la que ha participado, representando a nuestra family, como ya es habitual, Jaimitus.

Una carrera que se revaloriza cada año, y en la que los numeros son impresionantes: 2.250 participantes, muchos de ellos de élite; y nuestro vetarano haciendo un increible puesto absoluto nº 153,! Lástima de ese cuarto puesto en su categoria!



Con trofeo o sin él, el mérito es grande, además tuvo tiempo de saludar a la afición, de bailar unas jotas ante la catedral, y de disfrutar de la carrera.



Este año las fotos son buenas, sacadas por auténticos profesionales; y es que, como dice Victor, en internet lo encuentras todo.

lunes, 23 de marzo de 2009

Y ya van tropecientos.



Desde ayer, se acumula en las vitrinas de Jaime un trofeo más; pero no es un trofeo cualquiera, es el escudo de León, con una placa en plata, que le certifica haber llegado el segundo de su categoria, en la primera media marathon de León, en la que participaron nada menos que 1.360 corredores, muchos de ellos profesionales, y algunos, internacionales.





A pesar de ser el escudo de León, no pudo evitar envolverlo con la bandera de su " Asturias patria querida". Al ser transparente, apenas se aprecia en la foto.

Desde el Ayuntamiento de León se ofrecia poner en su página web las ímágenes de la llegada en tiempo real, yo no las localizo, si alguien sabe, que ponga una nueva entrada.

Como veis, todo el mundo quiso retratarse con el preciado trofeo.

De la comida posterior, no tengo imágenes con suficiente calidad para ponerlas aqui, solo comentaros que brindamos a la salud del campeón.

!HURRA POR JAIME!

sábado, 6 de septiembre de 2008

Camerún. Una vivencia en 2008 (2)

Yaoundé: Primera parada y fonda.
Al aterrizar el avión en Yaoundé, la capital, uno es consciente de que está en África: Esa inmensidad sin fin de países y paisajes. Te saluda un calor húmedo cargado de olores desconocidos, y te persiguen una docena de jóvenes que te ofrecen taxi, hotel, plátanos, cacahuetes...
En el trayecto a la ciudad comprobamos que la noche es mas oscura que en España: Sólo algún punto luminoso, de neón, en el porche de los caseríos. No hay señalización de ningún tipo en la carretera a pesar de obras y socavones por doquier. Ya en la habitación del Hotel empiezan las sorpresas: El suelo es de moqueta (limpiada por última vez el día de su inaguración, allá por los años setenta del pasado siglo); la ducha (sin plato ni bañera) vierte el agua en el centro del cuarto del aseo, donde hay un sumidero; el WC tiene la tapa descoyuntada y el mobiliario se ve sucio a pesar de la luz mortecina.
En estas condiciones ¿quién se atreve a tocar los mandos de la grifería? ¿Quién se atrve a meterse en una cama cuya colcha está doblada y sucia, y cuyas sábanas sobadas?. ¿Quién a deshacer la maleta?
Paradójicamente hay TV y frigorífico. Me distraigo en canales de vídeos musicales de música camerunesa: Ritmo, baile trepidante, movimiento sensual. Los cantantes son hombres invariablemente. Ellas son las que bailan.
Tras matar alguna cucaracha y echar spray repelente de mosquitos en mi cuerpo, intento dormir aunque sobresaltado por lo que me deparará el nuevo día. Amanece sobre las cinco y media, y al mirar por la ventana veo casitas con el tejado de latón, la calle de arena y con árboles; hay obras en el interior de algún patio, suciedad y materiales desordenados.
Desde la furgoneta, la calle es un rio de gentes a ambos lados: Unos caminan, otros esperan vender en pobres puestos pan, plátanos, sillones, cacahuetes, gasolina en botellas de plástico, buñuelos... No es un día de mercado sino un día cualquiera en el que hay que sobrevivir a pesar de las dificultades para obtener alimento o algo de dinero.
Por el centro de la calzada circulan pocos coches (casi todos toyota de color amarilo) y bastantes motos. Los vehículos tocan el clason a menudo. El primero que toca es el que adelanta o el que avisa a un peaton para que se eche a un lado. Parece caótico pero es fluido a pesar de que no hay semáforos. Los edificios están a medio rematar. Un niño juega a conducir utilizando un palo y una rueda, y parece que se olvida que en su cabeza lleva un plato equilibrado con unos zapatos para vender. Juega y sobrevive felíz. Un militar camina digno y lento con su mochila, se cruza con una mujer de vestido largo y colorido vistoso, y con otra que va como enajenada y completamente desnuda. Y después están los que están sentados: en un puesto o en un tendejón, descansando del trabajo de la madera o del arreglo de coches...
Visitamos el Parque Nacional de la Mefou que es reserva de gorilas, chimpances y babuinos, y que está gestionada con ayudas de los visitantes. Para llegar allí viajamos en furgoneta por un camino en un bosque de boababs, acacias y palmeras, espadañas y helechos. La casa típica de esta zona la construyen con ramas de árboles a las que se añade barro (ver foto).
Hacemos una parada en un puesto de piñas en la propia carretera, y allí mismo la comemos con fruición de blancos hambrientos. Una joven lleva a la espalda un bebé, y cuida de otro de unos dos años que gatea en lo alto de la cuneta. La mujer grita al niño, parece prohibirle algo y este protesta pero finalmente obedece aterrado. Despues le tiende la mano y le habla suave, y el niño sonríe, ya seguro, y con los ojos iluminados.

jueves, 4 de septiembre de 2008

CAMERUN: Una vivencia en 2008. ( I )



Aclaraciones a navegantes.
Me propongo haceros partícipes de mi viaje a Camerún. Serán varias las entregas que habréis de soportar o gozar. Procuraré separar el grano de la paja pero seguro que alguna broza se colará, ya que hoy no tengo ayuda de Sara.
Se admiten críticas, réplicas en "comentarios". He de reconocer que, días antes del viaje, sentí cierto miedo e inquietud por lo que el viaje podría depararme. No hubo euforia ni en la víspera, que pensaba seriamente en los próximos e intensos días, y en la nostalgia personal (por los hijos, posesiones, gato...) que podría invadirme. Al ir repasando fotos y notas recogidas, espero también digerir la atragantada experiencia.
El nombre Camerún viene de camarones ("camaroes"), que es una especie de gamba de río que los portugueses encontraron al llegar al lugar. Es un país formado por la encrucijada de etnias (bantú) y culturas (animista, musulmana, cristiana), que en los últimos 400 años, han emigrado y guerreado desde diversas zonas del continente africano. No entraré en detalles que desconozco y no vienen a cuento. Los pigmeos fueron los primeros habitantes, pero fueron desplazados al sur y relegados a la selva. Actualmente hay un respeto etnológico y cultural aunque las etnias (foulbe, massa, kirdi, bamoun, bamileke, bassa, beti...) están muy marcadas y apenas se mezclan.
Camerun tiene 10 provincias. El francés y el ingles son las lenguas oficiales (el frances en 8 provincias; el ingles en 2). Pero todo el mundo habla lengua o lenguas propias (foufoulde, bassa, emondo, mandara, árabe sudanés...). Nuestro guía, "bichi" de 28 años, universitario, aparte de español, francés e ingles, hablaba o se entendía en varios de estos idiomas.
En la época colonial, allí estuvieron los alemanes (protectorado), después franceses e ingleses dejando huellas y mejoras. Después de 1945 se tuteló la Independencia, (movimientos sindicales, guerra civil...) que finalmente se produjo en 1960.
La república unida de Camerún en 1972.
Pero el gobierno de Camerún, lo hace a la par de otros poderes tradicionales, como jefes de tribus, lamidos musulmanes, sultanes, reyes, fou... respetándose mutuamente. Es decir, un caos que no tiene visos de avanzar pues no hay riqueza que se reparta, y las tradiciones impiden el paso de la ciencia...
Perdonad que no sepa añadir, hoy, las fotos.
Próximo capítulo: "Yaoundé: primera parada y fonda"