domingo, 25 de octubre de 2009

La ETERNIDAD

A los diez o doce años empezamos a hacernos un tipo de preguntas para las que no vislumbramos respuestas. Nos gusta mirar el cielo y preguntarnos qué habrá más allá de la última estrella, de la última última.

Y tratamos de imaginar el infinito.

Pero siempre podemos pensar dos metros detrás del infinito, lo cual deja sin autenticidad al infinito antes pensado, porque entonces ya no es infinito.


Después dábamos el salto al tema de la eternidad.
En esto los curas eran auténticos maestros.

Imagina -decían- una pequeña hormiga caminando por una esfera de acero del tamaño de La Tierra. Esta hormiga hacendosa y pertinaz va dando la vuelta a esta Tierra de 40.000 km pasito a paso. Cuando completa por fin su vuelta sigue exactamente por el mismo camino y da una vuelta más y luego otra y otra.

De tanto pasar por el mismo caminito esta hormiga obstinada llegaría a hacer un surco en el duro acero. Con el paso de tantos milenios como no puedas llegar a imaginar, esa Tierra de acero llegaría a partirse en dos.

Pues bien, en ese momento la eternidad apenas estaría empezando.


Algunos, más perversos, nos hablaban entonces del fuego eterno donde los que pecaran iban a arder eternamente, sin que pudieran consumirse jamás.

Y nuestras tiernas almas se estremecían y sangraban por las cuatro esquinas. Nosotros, que sentíamos hervir la vida por dentro y queríamos comernos al vecindario a mordiscos y besos.

Manolo, nuestro amigo de Barcelona, me contaba este verano otras metáforas que a ellos les sugerían:


Imagínate, alma pecadora, un insignificante pajarillo, un diminuto colibrí, que una vez cada cien años llegara al espacioso océano y cogiera agua con su piquito y se fuera volando. Pasado un siglo regresaría el pajarito leve y frágil a beber de nuevo. Y una vez más al siglo siguiente, y así sucesivamente. Pues entérate, amigo, agotaría el colibrí el agua de todos los océanos y la eternidad no habría hecho más que empezar.


Quizá aquellos santos varones fueran mucho más inteligentes que yo y sabían de lo que hablaban. No voy a juzgarlos, hoy no toca. Tal vez podían pensar un espacio curvo que se pliega sobre sí mismo o un eterno retorno sin retorno.

Yo soy más finito, más prosaico.
Y tú, ¿cómo lo ves?




14 comentarios:

Taller Literario Naranco dijo...

La eternidad. El infinito. El fuego eterno. El océano profundo...
Si. Yo también soy mas prosáico y versáico (imagínate, Victor, estoy dando los primeros pasos, y no sé si llegaré a caminar sólo alguna vez). Por cierto, un escritor recomendable R. M. Salmón, y algún libro de los varios que tiene: "La ofensa"; "El corrector".
Ya me dispersé. ¿Ves? Ah, si la Eternidad... Creo que es tema de juventud, pero también de ancianidad. Para los que estamos en la etapa de "la madurez", creo yo, nos interesa mas lo cercano: La ocupación laboral, las cenas con amigos o familia, el buen tiempo para disfrutar de un paseo o un baño de sol o arena -no diré de agua porque en el cantábrico siempre está fría-.
Ah, la eternidad. Yo quisiera ser eteno pero sólo con la condición de ser feliz, y estar siempre joven y funcional.
Fuera de esa situación, no me interesa saber o imaginar acerca de lo infinito, las distancias siderales, la eternidad... Si de mi dependiera suprimiría los proyectos de exploración espacial y de armamentística. Invertiría en alimentación, educación y formación de la gente de todos los paises (también en los paises ricos).
¡Viva el buen presente, abajo la eternidad!
Besos y abrazos.

Neme dijo...

Hola a todos.

Yo tambien estoy mas en el punto de vista de Jaime. Es un tema tan profundo y abstracto,al que todos le hemos dedicado demasiadas neuronas en la juventud, y que llegada una cierta edad acabas por pasar página, y dejas de pensar en ello al menos con la intensidad de los años jóvenes. Lo del infinito parece que tiene uan explicación matemática, lo de la eternidad...

De todas formas es algo que por mas vueltas que le demos, no dejaremos de estar hablando de creencias y suposiciones, porque certeza total...., solo cuando nos encontremos con ella (si es que existe), y ahi, me temo que ya no podremos sacar a nadie de dudas, cada uno lo comprobará por si mismo.
Y yo, personalmente, no tengo prisa por descubrirlo.

Besos

Julita la devota dijo...

¡Ay Señor, la Eternidad!
Este es, al fin, un tema serio y nó el concurso ese de adivinar de quién es este ojo o aquella nariz...
"Hayqueber", querida Raimunda cómo se emplearon a fondo estudiando estrategias propias y ajenas, qué envidias, controles de tiempos (yo creo, hija, que se copiaron unos a otros para llevarse el gato al agua...). En fín, que no hicieron lo que nosotras, que participamos sin intencion de ganar... además, ¿Crees que nos hubiesen concedido, caso de ganar, ese finde en caso de los Sres Administradores?
Y ahora, ante este tema de la eternidad, parece que se los ha tragado la tierra, como sinó quisiesen reconocer que el paso del tiempo también va con ellos, y que es una de las obras de un Dios, Juez Justo y Misericordioso, que nos examinará a todos en el juicio final para entrar en el Reino de los cielos, o para ser apartados por siempre a los Infiernos...
¡Ay Jesús, y qué decir de la perfección del universo!. Sólo hay que fijarse en las estrellas, equisitantes sin tocarse, rotativas sin caer, luminosas sin llegar a quemarse, benéficas y ordenadas en la esfera celeste...
Me sorprende también, que nadie hable de las insondables simas abisales de los Océanos, donde se reproduce las algas (por cierto, Raimunda, ¿sabes que las algas serán el futuro de la alimentación del hombre cuando la tierra se haya convertido en un estercolero de ácidos y radiaciones?... algo terrible... según los cálculos de la escuela de biología de M Delibes y sus hijos, será en torno al año 2680...)
En fín, Raimunda, que creo que no hablan del tema de la eternidad porque le tienen miedo.
A ver cuando nos vemos, hija.

Cleopatra dijo...

No hablamos de ello, porque efecticamente los mortales le tienen miedo y porque nuestra limitada inteligencia, no alcanza a comprender lo que es "La Eternidad". Por eso es un misterio, porque de la manera en que está configurada nuestra mente, no le es posible procesar tal concepto.

Quizá algunos afortunados, puedan desarrollar capacidades especiales y entiendan éste y otros muchos misterios del Universo, pero en ese caso, nos fallaría el lenguaje, ya que no se hallarían palabras o expresiones suficientes para explicar/comprender dichos conceptos.

Dejemos las cosas como están, el Universo ahi "quieto", pero girando las galaxias.

Por cierto, desde lo alto de mi pirámide se ven estrellas en las noches de verano.

Anónimo dijo...

Siento no poderles sacar de dudas respecto a este tema, pero ahí voy con mi teoría.

Creo que hay que diferenciar entre eternidad física y eternidad abstracta.

Respecto de la física, está claro, (por lo menos para mí) ningún ser humano, por deprisa que quiera desplazarse llegaría a comprobar lo que existe más allá del más allá. Físicamente nuestro cuerpo no lo aguantaría por lo que es algo que aunque nos cueste reconocerlo jamás lo sabremos. Sí, nos cuesta reconocerlo, nos jode. Por eso seguimos preguntándonoslo, pero hay cosas imposibles y esta es una de ellas.

En lo que respecta a lo que yo llamo eternidad abstracta (vuelvo a repetir, es lo que yo creo) sí pudiera haber una especie de eternidad, aunque con matices. En este apartado me refiero al pensamiento, al recuerdo. Pongo como ejemplo a los dioses de las distintas religiones, llámense Jesucristo, Alá o El Gran Buda… Caracterizados y recordados por su supuesta sabiduría, bondad o poderes. Es posible pensar que si ese pensamiento o recuerdo pasa de generación en generación no tiene por qué extinguirse. Los matices vienen condicionados por la posibilidad de que generacionalmente dejen de inculcarse ese tipo de culturas, pero, dando por hecho que eso no sucediera ese pensamiento sería eterno. Algunos diréis, ¿y si se extingue la raza humana? Tenéis toda la razón, pero… ¿por qué no ha surgir otra raza que recoja los textos o símbolos de la humana y continúe transmitiendo la idea y el recuerdo?
Síntesis: Si se dieran una serie de condiciones el pensamiento y el recuerdo podrían llegar a ser ETENOS.
Y dicho esto… lo único que puede hacernos eternos es el recuerdo que tengan de nosotros los demás. Yo particularmente, prefiero ser recordado por lo bueno que fui y no por lo malo. Así que empeñémonos en hacer feliz a la gente, en sorprenderlos (tal y como ha hecho la persona que ha iniciado esta difícil reflexión) y en dar cariño a quien quiera recibirlo.

Admito críticas.

Yenny Loka dijo...

Hace una eternidad que ni piso ni paso por esta güeb y mencuentro que habla de esa eternidad. O si no de ké eternidad.

En estos meses ke pasé n la comuna no hablamos nunca destos temas.

Komo mola la hormiga atómika dando millones de vueltas a la Tierra o a Jupiter.
Y ese pájaro de fuego bebiéndose sorbo a sorbo el agua de las lagunas.

Me puse a pensar komo se iba haciendo el surko en la bola de acero y la chola me echaba humo. Mi tronko me tiró un vaso de agua pa apagar el incendio.

Nunka me hablaron a mi de las almas. Me pregunto komo son, que sangran tanto y a la misma vez pueden arder por los siglos de los siglos amén.
Seguro que estarán hechas de algo más duro que el carbón de encina de la kocina.

Bua. Ke página yeny yena de alucinógenos. Mola.

Raimunda la cofrade dijo...

Buenos dias nos dé Dios.
Saludo a todos los habituales de este foro, especialmente a Julita. !Que razón tienes, querida!Esta familia se desmelena con los concursos y bromas varias (70 comentarios!)pero cuando toca ponerse serios... ni respiran.

Yo tengo mi particular opinión sobre esto del infinito, la eternidad fisica, quimica y metabólica.

Recuerdo desde hace muchos años, (no tantos como la eternidad), época en la que me quitaban el sueño los temas metafísicos, coincidi con un sabio sacerdote, que explicaba las cosas con ejemplos, de manera sencilla, y hablaba de los misterios incomprensibles para la mente humana. Hablaba de un famoso santo paseando por la playa, meditando sobre los misterios divinos, cuando se encontró con un niño que metia el agua del mar en un pequeño agujero que habia construido. El niño (un angel, por supuesto)le explicó al famoso santo que era mas fácil meter todo el agua del mar en aquel agujero que conseguir comprender los misterios divinos.

Desde aquel momento, decidí que es mejor creer las cosas, porque sí, sin plantearse dudas trascendentales.Simplemente: Cógito, ergo sum.

Por cierto Julita, tengo que discrepar contigo, estoy de acuerdo en reconocer las maravillas del universo, la inmensidad de las estrellas, pero las profundidades del océano esas si que son limitadas. Bueno, quizá tu estás hablando desde el punto de vista de un náufrago, para él seria lo mas parecido al infinito.

Para Yeny, que a pasado de ser despendolada a ser loka, y debe ser ambas en un 50%,¿ no tienes otra cosa que hacer a las 3,48 horas, bonita?

Y ya les dejo, que el Atanasio necesita ayuda para ordeñar.

Bardal dijo...

He visto un lucero
brillar en la noche
de inmensos reflejos,
de luz y color.

Y al cielo le pido
que no cambies nunca,
que seas mi Yenny
que tanto busqué.

Albiuski dijo...

bueno, cuando toca ponerse serios, como dicen por aqui, a la gente le cuesta mas hablar, pero también es cuando mas anónimos salen, ¿no os atreveis a dar vuestra opinión seriamente y haciendonos saber a los demas quien habla?

yo no voy a dar una opinión directamente, voy a poneros un ejemplo... esta semana ha salido en las noticias que unos astronomos han visto estos dias una luz muy brillante en el cielo y dicen que es una estrella que se apagó hace millones de años luz y que ahora llega a nuestros ojos el resplandor de aquella explosión, porque, que sepais que la estrella esa murió porque explotó, pero no os preocupeis que el sol no va a explotar, el sol va a tener una muerte menos violena, se va a ir apagando poco a poco, eso si, le quedan 450 millones de años, o eso dijo uno que salió explicandolo, ¿porque saben cuanto le queda? no se, siempre he querido saber astronomia para explicarme muchas cosas pero son tan complicadas que no nos da la cabeza para tanto, como bien se ha dicho por aqui. lo unico bueno es que esos astronomos eran españoles!!

eso es la eternidad para mi, los millones de años luz que han pasado desde que esa estrella explotó, no digamos desde el big bang, que ya ni me acuerdo.

ahora ya en lo de los dioses prefiero no meterme.

yo creo que la unica eternidad que podemos llegar a comprender es la del corazón, que nunca dejará de querer.

un beso a todos!! os quiero!!

Victor dijo...

Dos palabras hoy para ese anónimo que admite críticas y termina de manera amable. Sin embargo no hay nada que criticar, en todo caso disentir en opiniones o en sentimientos.

La vida de la fama.
La vida del recuerdo que dejamos en los demás. O dicho de otro modo: el tema del poema de Jorge Manrique en las reflexiones a la muerte de su padre, que aunque muerto dejó aquí otra vida en el recuerdo de los que le quisieron.

Bien, bien. Es bonito. Es poético, sí. Pero en el fondo a mí siempre me sonó a vida falsa.
Ya desde mi época de estudiante lo pensaba. Vida en el recuerdo, pero el que ya no está, ya no está y además no tiene posibilidad de comprobar, ver o disfrutar esa fama que dejó.
A mí no me llena esa vida. Es una falsa moneda.

Ahora bien, que esa vida pueda ser eterna... eso ya produce una sonrisa. Pasadas dos generaciones, o cuatro, ya nadie recordará nada.
Si alguien inventa algo o pasa a la historia, entonces recordarán y conmemorarán el concepto, no la persona, durante varios siglos, tal vez milenios. Pero eso es brevísimo. La hormiga esa no habrá dejado ni la señal.

Salud.

Jaime dijo...

Hola. Releyendo en todos los comentarios de este tema tan espinoso que es la eternidad, uno se replantea posturas.
El taller literario se dispersa y termina en plan ecologista y pacifista.
El Anónimo (yo creo es Anónima; como dice Alba, que se descubra...) cree que la eternidad se refiere a lo que perduran los pensamientos o los recuerdos de alguien que fué importante...
Para mi, por mucho que tarde una civilización en desaparecer, eso es TEMPORALIDAD.
Creo que cualquier idea o solución que intentemos para ese concepto estará equivocado puesto que "pensamos" con nuestra mente, y ésta tiene una capacidad y unos limites para abarcar lo fisico y lo abstracto. Así, nosotros "vemos" "salir" el sol cada "día" y "sentimos frio" o...
En realidad existe el "tiempo" en nuestra mente, no el tiempo abstracto o absoluto...
Imaginemos una Galaxia lejana... alli no hay noche ni día (si, lo cantó A. Prada), ni mañanas de futbol, ni tarde de toros, ni café de sobremesa o té de postcena... simplemente hay "inmutabilidad".
Me gustaría divertirme con este tema, como Yenny Loka, o el simplista punto de vista de Julita o de Raimunda, de tener fé en el juicio final... Pero, pienso como Cleopatra, que no tenemos capacidades.
Me identifico con Bardal y Victor:
A falta de pan, buenas son las tortas de la Poesía y de la Salud.
Y de los Abrazos (los propongo como nueva Religión, porque las que tenemos... -no me dispersaré hoy-)
Besos

Victor dijo...

Yo me apunto a la RELIGIÓN de los abrazos y la caricias.

Ésta sí que satisface el tiempo que controlamos, que dista mucho de ser eterno.

Ya tenemos religión!

El tercer mandamiento la risa.
Y el cuarto la sonrisa.

El sexto mandamiento la ternura, por supuesto.

Ya hace muchos años que incluso Jesús Armando hablaba de los 100 besos de la felicidad.

SALUD !!!

Anónimo dijo...

Respecto al comentario de Víctor. No discuto nada de lo que dices, porque es verdad. Aunque puse como condición que se dieran una serie de circunstancias… Pero no esperes comprobar lo que es la eternidad, porque como dije, no es posible. No somos eternos físicamente por lo que no podremos “comprobar, ver o disfrutar” nunca lo que dejemos, llámese fama o recuerdo.
Es curioso, ¿no creéis que este tema de la eternidad casi siempre va ligado a la muerte o la vejez? De algún modo somos conscientes que lo que nos impide poder descubrir la eternidad es lo efímero de nuestro cuerpo. Casi todos los comentarios serios tocan alguno de estos dos temas. Aunque no lleguemos a saber que es la eternidad, por lo menos hemos dejado claro que es lo que nos lo impide.
Quizá sea esa la razón por la que las religiones tengan tantos adeptos. Es lo único que, para los que creen con fe ciega, les saca de dudas. Aunque pensándolo mejor… a lo mejor les importa poco la eternidad y lo que les preocupa es la muerte. Si he de sacar algo positivo de las religiones, es la cantidad de preocupaciones y reflexiones que ahorran a los devotos. Imaginaros lo felices que seríamos sabiendo y creyendo que lo que nos cuentan es cierto. Por “desgracia” mi personalidad me impide creer en lo que me cuentan. Solo me creo lo que veo, no creo en intenciones y buenas palabras. Como siempre digo… El movimiento se demuestra andando…
Para los que reclaman que salga de mi anonimato, no soy del género femenino, aunque a veces algunos lo duden. Vuestra duda será ETERNA!!
Saludos.

Anónimo dijo...

Cuanto más leo menos entiendo.
La eternidad no existe, y nosotros tampoco. Existe la materia, la "viva", la inerte, la inexplicable, ...otra.
Conectamos pensamientos fruto de un trabajo neuronal y le ponemos patas. Fuera de un contexto o de una identidad nadie entiende y el que dice entender en realidad se hace una idea que evidentemente es propia. (y que el parecido con lo propio mera coincidencia)
Todas las letras que somos capaces de poner en este Blogg, hace tan sólo cinco mil millones de años no serían entendidas por ninguna de las materias existentes por entonces. Y tan sólo, mil millones de años despues de hoy, nuestras formas de expresión seguramente que nadie las entenderá.
¿Alguna vez os habeis preguntado quienes sois? y ¿qué entenderán los demás de tu yo?
¡Viva la nada! que existe como la esencia del yo personal. Y la nada... ¿es eterna?
FELICIDADES A TODOS POR CREER QUE EXISTIMOS.
Os quiero a mi mismo como a vosotros si es que somos algo.